Chervin, Catalina - Atmósferas & entropía - 1998-2020

Tapa blanda con solapas,23.3 x 1.00 x 32 cm.
124 páginas,
NACBA, 2020
Español e Inglés

$ 4000,00
Precio / kg:


CATALINA CHERVIN, COMO MÉDIUM
Alguien observó no hace mucho que solemos perseguirnos. Por detrás de nuestra conciencia otras áreas de nuestro cerebro trabajan metódicamente, trayendo de pronto a nuestro pensamiento consciente recuerdos de cosas y personas largo tiempo enterradas en las mazmorras de la mente y sacándolas a la luz del día, donde se muestran como fantasmas borrosos e inquietantes. La sola idea impresiona; sin embargo, me lleva a pensar por sobre todo en la obra de Catalina Chervin.
La primera vez que vi los dibujos de Catalina y me describió su metodología de trabajo, me asaltó el pensamiento de encontrarme frente a una médium conduciendo una sesión espiritista, cayendo en trance e invitando a un espíritu a abandonar la oscuridad y mostrarse a la luz del día. Catalina inicia con elegantes marcas en tinta o grafito, preparando el camino y estableciendo un ritmo; luego, poco a poco, su mente se abre al dibujo. Tal como ocurre con la materialización de un espíritu, la materia comienza a emerger sobre la hoja. Al igual que una médium, Catalina no sabe qué irá a aparecer: para ella, dibujo y descubrimiento son una misma cosa. Se adentra en las sombras, en la oscuridad tras el papel, encuentra lo que comienza a surgir y lo invita a darse a conocer.
¿Qué es entonces lo que Chervin rescata de la oscuridad? Multitudes de figuras, torres, fisuras, nubes, tormentas, raíces enredadas, todo ello dibujado con exquisita precisión. Explosiones de la materia comparables a los dibujos tardíos de catástrofes naturales de Leonardo da Vinci. Paisajes a un tiempo delicados y aterradores; ella da forma visual a los estados de la mente, poniendo en escena el encuentro entre lo personal y lo cósmico.
Los dibujos de Chervin no revelan sus misterios. Parte de ello reside en la escala. Las formas que vemos, ¿poseen una inmensidad inimaginable? ¿O las estamos mirando a través de un microscopio?. En el mismo sentido, intentar captar plenamente los temas es como intentar recordar un sueño, cuyas vicisitudes se desarrollan fuera de nuestra posibilidad de asirlas, deslizándose hacia otro plano.
Pero la obra de Chervin nos mantiene bajo su hechizo merced al extraordinario poder de su ambientación y a las verdades sobre el espíritu humano que no cesa de susurrarnos. Los fantasmas que habitan los dibujos de Catalina Chervin nos obligan a continuar mirando.
Susan Owens

CATALINA CHERVIN Y LA PREMURA DEL NEGRO
Hacia el final de su vida el pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir declaró: “el negro es el rey de todos los colores”. Si bien son pocas las similitudes entre el arte de Catalina Chervin y el de Renoir, su mutua dedicación al negro —el color en sí y todo lo que representa en nuestro imaginario— resulta fundamental. Ambos se relacionan también con la histórica preocupación acerca de la “expresividad del negro” que se remonta ya a las cerámicas griegas de figuras negras de la Antigüedad y se prolonga hasta las muchas veces horrendas imágenes monocromas de los grabados o películas del expresionismo alemán del siglo XX en adelante.
El negro evoca ideas de maldad, muerte, pesadillas, la noche misma y su disolución final. Sin embargo, también remite a la suavidad del anochecer y al alivio potencial del fin de los tiempos tal como lo conocemos. Existen momentos en la obra de Catalina Chervin donde la línea gráfica y la evocación de mundos más allá de nuestra mezquina visión del cosmos permiten la aparición del color (a veces el rojo).Pero durante décadas ha sido su apego al negro lo que ha marcado su obra. Muchas de sus series donde la oscuridad está apenas esbozada o simplemente sugerida (como en la serie “Sobre la oscuridad” de 1999 en adelante) suponen una dedicación a las consideraciones filosóficas sobre el poder de los contrastes entre luces y sombras (no solo en tanto colores, sino como fuerzas de la naturaleza) que rigen nuestra conciencia colectiva.
Muchas veces intuimos que la oscuridad misma es el factor determinante en la estética de Chervin. Las obras que se asocian con esas series, como “Realidades alucinadas” y “Sobre el Apocalipsis”, combinan líneas caligráficas, zonas muy saturadas de carbonilla o tinta así como trazos de negro que constituyen lo que llamamos “el vocabulario del negro” de la artista. Catalina Chervin ha logrado crear sugerencias magistrales sobre el aura de inquietud a través de su extraordinario manejo de “la reina de los colores”.
Edward J. Sullivan




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